LOS HÓRREOS DE TEITO
EN EL CONCEJO
Antecedentes:
Los teitos son las cubiertas
de construcción realizadas con material vegetal y confeccionadas
principalmente a partir de la manipulación artesanal
de la paja de centeno y la escoba.
Este tipo de cubierta era la que antiguamente predominaba en
una amplia comarca del suroccidente de Asturias, abarcando concejos
como Ibias, Degaña, Tineo, Allande, Cangas del Narcea,
Somiedo, Terverga, Los Oscos; la zona del norte de León:
Laciana, Fornela, Los Ancares; y en el este de la comunidad
Gallega.
En todo este territorio los teitos eran los tejados de la construcción
más humilde. Con el paso del tiempo se fue sustituyendo
el teito por losa o teja al ritmo de las mejoras en el nivel
de vida de los habitantes. Hoy en día aún se conservan
pequeños enclaves con edificaciones de cubierta vegetal
como los conocidos de Somiedo, Los Ancares, etc.
En Cangas del Narcea hasta no hace muchos años podían
verse pueblos como Genestoso o Brañas de Arriba con teitos
en sus viviendas, cuadras, hórreos o paneras; en la actualidad
perduran solamente 14 hórreos de este tipo en todo el
concejo de los que se tenga conocimiento, representando un alto
valor cultural y etnográfico, máxime cuando el
teito se realiza con un método denominado a “baguna”,
único y disntinto en cuanto a su tratamiento y confección,
de los existentes en Asturias.
Sus propietarios hacen un esfuerzo importante para conservarlos,
más que nada por una razón sentimental: “mi
padre y mi abuelo lo conservaron y yo, mientras pueda, quiero
mantenerlo”. En este pueblo pequeño chocan con
muchas dificultades: generalmente son personas mayores o viudas,
que no pueden hacer el trabajo que ello representa y tienen
que contratar tanto al artesano como al ayudante, unido a problemas
físicos y económicos, difucultad para encontrar
y adquirir la paja de centeno, engorros de todo tipo que en
algunos casos se convierte en un obstáculo insalvable,
hace que alguno de estos hórreos se encuentre prácticamente
en ruina, siendo ahora difícil y costosa su recuperación. |
| Antigüedad
y uso: La
antigüedad de estos hórreos es difícil de
calcular. La información que facilitan los propietarios
se pierde en la memoria de los tiempos; podría estimarse
entre 200 - 300 años o quizá más.
El uso al que los propietarios destinan estos hórreos
en la mayoría de los casos es para la curación
del embutido y salzón procedente de la matanza casera.
Parece ser que el teito ofrece unas condiciones de humedad y
temperatura inigualables para este fin.
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Características
particulares: Dentro del concejo general del
hórreo con “teito” existen aspectos direrenciados
para cada uno de ellos, describiéndose brevemente a continuación
las características particulares, su estado actual y
las reparaciones que deberían ejecutarse tanto en la
propia estructura del hórreo como em eñ teito. |
Descripción
del teito a baguna: El
teito a baguna es realizado íntegramente con materia
vegetal y en su ejecución intervienen tres factores:
recolección, tratamiento y colocación. |
Recolección:
La paja de centeno se recolecta en agosto y se maya en septiembre.
A la dificultad con que se encuentran los propietarios de los
hórreos por la escasez de plantaciones de centeno, tanto
en este concejo como en limítrofes (algunos propietarios
han llegado a desplazarse a Galicia para adquirirla), se añade
el hecho de que esta paja ha de ser trillada a mano para poder
usarse para confeccionar el teito y ya casi nadie lo realiza
al ser en la actualidad una práctica mecanizada. Son
necesarias entre 40 y 50 gabillas o manoyos de paja de centeno
para la confección de un teito tamaño medio. Hay
propietarios que algún año han llegado a cultivar
centeno con el fin de conservar el teito.
Se recogen las varas de avellano una vez hayan perdido la savia
y siempre en cuarto menguante (si no es así las varas
no tienen la flexibilidad debida y se pudren con rapidez), por
lo que la recogida de las varas deberá producirse hacia
el mes de octubre o noviembre, en función de la climatología.
Esta recogida tiene un par de inconvenientes: por un lado ya
no se laborea el monte como se hacía antaño, (el
exceso de maleza lo hacen intransitable en muchos casos); por
otro lado han de localizarse las varas adecuadas, lo que no
siempre es fácil.
También debe recogerse en el monte la escoba o xiniesta
en la cantidad suficiente en fución de las necesidades
de la misma. Algún propietario nos ha advertido que el
“ganzo” puede desempeñar una mejor función
pero es más escaso que la xiniesta. |
Tratamiento:
Comienza con la preparación de la paja: debe
escogerse prácticamente tallo a tallo, seleccionado la
de mejor calidad, grosor y longitud. Una gabilla o manojo de
paja de centeno, después de escoger la de mejor calidad,
queda reducida a una tercera o cuarta parte. Asimismo, las varas
de avellano han de ser cortadas, despuntadas y preparadas manualmente. |
Colocación:
Comienza con la retirada de la baguna existente y retirada de
la paja en aquellos puntos de la cubierta que deben ser reforzadas
con la escoba, para conseguir una buena uniformidad en la configuración
del teito. Se colocan los nuevos manojos de paja con las espigas
hacia el interior de manera uniforme y se van tejiendosobre
ellos las varas de avellano, retorciéndolas una con otra
y formando una especie de soga helicoidal desde el alero hasta
la cubrera, en la que la paja se ata en forma de cono o capirote
de mayor o menor dimensión, en función del gusto
o habilidad del artesano. El tejido helicoidal de las varas
de avellano no se llama “baguna” y es lo que da
nombre al procedimiento del teito.
El teito así confeccionado tiene una duración
fiable de dos años, dependiendo de la climatología,
a partir de los cuales o bien se repara, o bien se ejecuta de
nuevo. Independientemente, todos los años después
del invierno hay que darle un repaso por los daños producidos,
generalmente a causa del viento.
La duración de los trabajos es la siguiente: una jornada
de una persona para la recolección de escoba. Tres jornadas
de una persona para recolección y preparación
de la paja de centeno: escoger y cortar. Dos jornadas de dos
personas (artesano y ayudante) para confeccionar el teito. |
Descripción
del teito a paleta: El único ejemplo
de este tipo en el concejo es el de Casa Boto, de Trasmonte.
La diferencia sustancial con el método a baguna es que
no se usa escoba para el relleno y tampoco varas de avellano
para la baguna. Solamente se utiliza paja de centeno, pero con
el hándicap de necesitar una mayor cantidad.
El proceso de preparación de la paja es el mismo, aprovechando
la de mayor grosor, longitud y calidad, despreciando el resto.
La ejecución es más difícil y laboriosa
y representa todo un arte: Una vez retirado el teito antiguo
en su totalidad, se van colocando los manojos desde el alero
y hacia la cumbrera, directamente sobre la madera de la cubierta,
con las espigas hacia dentro y se van atando, manojo a manojo,
por el interior del hórreo a los aguilones y cabrios.
Las cuerdas para el atado están confeccionadas también
con pja de centeno y no existen nudos sino que se retuerce (retocha)
la propia cuerda para posteriormente sujetarse con un pequeño
palo para evitar el destensado.
El nombre de “teito a paleta” procede por ayudarse
en su ejecución con una pala de madera, de una forma
similar a la silueta de un pez, de unos 40 a 50 cm. de longitud
y de unos 15 a 20 cm. de ancho, con la que se van apretando
y colocando los manojos de paja.
Se ensarta un entramado de estacas que cruzan de lado a lado
por debajo de la cumbrera, sobresaliendo al exterior y atados
también a la paja y la madera, con lo que se consigue
dar una gran solidez al conjunto.
El teito confeccionado a paleta presenta un aspecto “peinado”
acabando en una punta afilada a modo de capirote, sobre la que
se coloca un cántaro o botijo. Su duración, que
puede ser sorprendente, oscila entre 20 y 40 años, en
función de la maestría del artesano y de la climatología. |
Situación:
Estos 14 hórreos con cubierta de teito se localizan
en dos zonas diferenciadas del concejo, tanto geográfica
como por la tipología del propio teito:
Valle de Cibea: Se ubican en Fuentes de Corbero (1), Villarino
(1), y Siero (1), con abundante cubierta de escoba y menos
cantidad de paja.
Valle de Narcea-Gillón: Situados en Larna (3), Noceda
de Rengos (2), Trasmonte (2), Gillón (2) y Vidal (1),
generalmente con menos cantidad de escoba y abundante paja.
En algunos casos con alero de losa del país.
FONTES
DE CORBEIRO: Propiedad de Manuel Fernández
Rodríguez. “Casa Picos”. Colocado sobre
una edificación de piedra, dispone de 4 pegollos y
abundante cubierta vegetal de escoba o xiniesta. En el corral
en que se ubica se han construido edificaciones agropecuarias
disonantes con la armonía del hórreo. La madera
aparentemente en bastante buen estado para la antigüedad
que calcula su propietaria: alrededor de 300 años.
LLAMERA:
Propiedad de Soledad andrés Fernández.
“Casa Palomo”. Colocado con dos pegollos de fábrica
de piedra y dos de madera sobre dos paredillas de piedra.
Abundante cubierta de escoba. La madera en bastante buen estado,
se aprecia un cierto desplome del cuerpo del hórreo,
si bien Soledad, de edad avanzada, manifiesta que siempre
lo conoció así. Es necesario un nuevo teito.
SIERO:
Propiedad de Manuel Fernández Navia.
“Casa Anxelo”. Con 4 pegollos de fábrica
de piedra, apoyados sobre paredes de piedra para su nivelación.
Maderas en buen estado, abundante cubierta de escoba. Es necesario
confeccionar el teito con aportación de paja y ejecución
de baguna.
VILLARINO
DE CIBEA: Parece ser que sus dueños
no tinen intención o no pueden repararlo. Actualmente
no tiene un uso definido, encontrándose prácticamente
en ruinas en cuanto a la madera de cubierta en su totalidad
y parte de la corondia.
LARNA:Propiedad
de Nieves Rodríguez Abad. “Casa Nieves”.
Dispone de 4 pegollos de mampostería de piedra recubierta
con mortero y apoyados directamente sobre el terreno. Su estado
es aceptable. La cubierta tiene una configueración
mixta, con teito a baguna y aleros de losa del país.
Necesita aportación de paja de centeno y nueva baguna
para completar el teito.
LARNA:
Propiedad de “Casa Isidro”. Sobre
edificación de piedra con 4 pegollos de mampostería
de piedra. Su estado es deficiente, sobre todo respecto a
la cubierta que debería ser reparada y sustituir las
maderas prácticamente en su totalidad. Hace bastantes
años que no se repara y apenas quedan rastros del teito.
NOCEDA
DE RENGOS: Propiedad de Manuel Freije Ramos.
“Casa Freije”. Colocado sobre 4 pegollos de fábrica
de piedra revestidos con mortero, sobredimensionados para
permitir la nivelación con el terreno. En buen estado
en términos generales. Dispone el corral de edificaciones
auxiliares disonantes con el entorno del hórreo. Es
necesario sustituir algunas piezas de madera en los aleros.
Deben retirarse también ramas de escoba que el propietario
ha venido colocado sobre la paja y reparar el teito aportando
paja de centeno y nueva baguna.
NOCEDA
DE RENGOS: Propiedad de Benedicto Rodríguez
Rubio. “Casa Gentén”. Dispone de 6 pegollos
de fábrica de piedra con mortero, apoyado sobre edificación
agropecuaria de piedra. En buen estado en téminos generales.
La cubierta de configuración mixta presenta las 2/3
partes de losa del país, siendo el resto de vegetal.
Necesita reparaciones sustituyendo algunas piezas de madera.
Debe retirarse la paca cubierta vegetal que le queda y construir
un nuevo teito, colocando una capa de escoba para nivelación
y asiento de la posterior capa de paja a baguna.
TRASMONTE:
Propiedad de José Manuel Boto Tosa.
“Casa Boto”. Sobre 4 pegollos de fábrica
de piedra apoyado directamente sobre el terreno y exento en
el centro de un corral con pavimento de canto rodado, ofreciendo
el conjunto una bella imagen. En cuanto al hórreo las
madera se encuentran en bastante buen estado para su antigüedad,
a excepción de los pontones que están bastante
deteriorados. Es el único hórreo del concejo
de Cangas del Narcea con el teito confeccionado “a paleta”,
cuya elaboración se describirá más adelante.
Este teito fue confeccionado hace unos 5 años por Gabrielón
de Moal, en la actualidad de edad avanzada y es posiblemente
el último artesano del concejo que sabe confeccionar
teitos “a paleta”.
GILLÓN:Propiedad
de Ramón Menéndez Fernández. “Casa
Pimpanón”. El hórreo se situa sobre una
edificación agropecuaria de piedra, con 6 pegollos
de fábrica de piedra. La cubierta de configuración
mixta con aleros de losa del país. En buen estado en
términos genrales a excepción de la cubierta,
que necesita sustituir los aguilones, algunos cabrios y toucas
y algunas tablas de un nuevo teito a baguna.
GILLÓN:Propiedad
de Demetrio Suárez Martínez. “Casa Guerra”.
Dispone de 4 pegollos de fábrica de piedra, sobre una
edificación agropecuaria de piedra. La cubierta de
configuración mixta con aleros de losa del país.
En buen estado en términos generales necesitamos algunas
reparaciones en aleros. Es necesaria la ejecución de
un nuevo teito a baguna.
VIDAL:Propiedad
de Benita Fernández Martínez. “Casa Benita”.
Con 2 pegollos de fábrica de piedra y 2 de piedra labrada
diametralmente opuestos sobre paredillas de piedra seca. Problemas
de asientos del terreno hacen peligrar su estabilidad, debiendo
levantar el hórreo sobre mampostas hidráulicas
para nivelar y aplomar correctamente los pegollos. Realizado
el teito recientemente, no obstante debe retirarse la baguna
y reparar y completar con paja el tercio superior de la cubierta
al no haber quedado correctamente ejecutado (su dueña
no consiguió la suficiente paja de centeno).
EL FUTURO
DE LOS TEITOS: El futuro de
estas construcciones es incierto. Al margen de la problemática
descrita, son pocos los artesanos que actualmente están
en condiciones de conservar los teitos y tienen por lo general
una edad avanzada. Al margen de otras valoraciones podría
apuntarse como solución la creación del importante
patrimonio histórico-artístico del concejo,
en la que tendría cabida la restauración de
hórreos. Los artesanos así formados darían
continuidad a esta flor artesanal; de lo contrario dentro
de unos años de poco servirán las subvenciones.
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